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(Disculpad las separaciones. Al blog le ha apetecido ponerlo así) Hace tiempo que me estáis preguntando cuándo va a salir al mercado ...

sábado, 14 de octubre de 2017

UN CHICO ESTRELLA

Hoy voy a compartiros un texto que me ha venido tras un encontronazo con un segurata mal follado que no me ha dejado entrar en una discoteca. La próxima vez, que se lo piense dos veces antes de juzgar a un escritor.
''Mira lo que has hecho'', resuena en mi cabeza. Le sigue ''soy un puto chico estrella''. Así me siento en este momento. Soy un chico entre un millón. Un triunfador. Soy UN. PUTO. CHICO. ESTRELLA.
Entonces, ¿por qué tengo a un tío que me dobla en edad y en fracaso atado de pies y manos en mi cuarto blanco? Ni siquiera sé el motivo de hacerme esta pregunta, sé por qué lo he secuestrado: me ha impedido el paso a una discoteca por resultar que mi ropa no era la adecuada. Me ha provocado cierta ansiedad y encima me ha hecho quedar mal con mis amigos, que ya estaban dentro de ese tugurio.
He tenido que ordenar a Archer que me lobtrajera hasta mí. Sé que se lo tendré que recompensar como se merece... A un padre le jode muchísimo no estar al lado de su hijo en su boda. Ya le ha fallado muchas veces. Le debo dar unos cuantos días libres por todos los feos que hace por contentarme.
Tengo el material de tortura listo frente al mierdecilla. Ahora mismo tiene la boca tapada por un trozo de cinta adhesiva y suelta algún que otro gemido. ¡Cómo no iba a hacerlo si, lo menos peligroso que tengo son unas tenazas conectadas a una batería para darle descargas eléctricas en los pezones! Mi arma favorita es el bisturí oxidado, ¡cuánto me gusta oír a la gente gritar cuando les corto! ¡Parecen corderos en el matadero.
Me siento delante de él y me quedo mirándole. Le quito la cinta adhesiva y le explico como voy a proceder. Por cada nueva forma de arrancarle gritos y partes de su cuerpo sin llegar a provocarle la muerte, este soltaba algún que otro llanto. Después, pasó a los hipidos. ¿Un tío, que le hace cosas similares a la gente porque se supone que tiene el control, está llorando como una niña pija a la que han robado el rimel de Italia? Ver para creer.
Le vuelvo a tapar la boca, cojo las tenazas y la batería y se las acerco. Agarro el bisturí y le rajo la camiseta naranja tan fosforescente que lleva.
—No llevas la ropa adecuada para esto —pronuncio con rabia.
Cojo las tenazas, se las pongo en los pezones y, con un rápido movimiento de mano, le mando más de doscientos voltios de golpe. Ha empezado mi juego.

4 comentarios:

  1. Oh. Dios. Mío. :o

    Mejor no meterse mucho contigo... jajajaja. Un relato sorprendente, sin duda.

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    1. Gracias por tus palabras, Mireia Oliver :).
      Bueno, no es mejor no meterse conmigo, sino saber que, si vas a ser injusto e intransigente, yo voy a hacerte un escrito, como la de "Por Trece Razones", jejejejejejejejeje.

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  2. A veces es bueno dejarse llevar un poco, ¿Verdad? Pero solo con la imaginación... ;-) Felicidades, escribes muy bien... Tarantino debería leerte. Un saludo, compañero de letras!!

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    1. Claro, todo con imaginación, jejeje. Muchisímas gracias por tus palabras y, ójala caiga la breva de que Tarantino me fiche para sus guiones

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